martes, marzo 06, 2007

Rascacielos

Nueva York desde el Empire State

"-C'est magnifique! -exclamó la condesa De Coude a media voz.
-¿Eh? -el conde volvió la cabeza hacia su joven esposa y le preguntó-: ¿Qué es lo que te parece tan magnífico?
Los ojos del hombre recorrieron los alrededores en varias direcciones, a la búsqueda del objeto que había despertado la admiración de su mujer.
-Ah, no es nada, querido -respondió la condesa. Un tenue rubor intensificó fugazmente el tono rosado de sus mejillas-. No hacía más que recordar maravillada aquellos estupendos edificios de Nueva York a los que llaman rascacielos."

El regreso de Tarzán - Edgar Rice Burroughs

viernes, marzo 02, 2007

La gran manzana


Nueva York desde el Empire State

"Inmediatamente me fui a la calle a comprar la manzana, aunque me costara un dinar de oro. Y recorrí todas las fruterías, pero en ninguna había manzanas. Y regresé a casa muy triste, sin atreverme a ver a mi mujer y pasé toda la noche pensando en la manera de lograr una manzana. Al amanecer salí de nuevo de mi casa y recorrí todos los huertos, uno por uno, y árbol por árbol, sin hallar nada. Y he aquí que en el camino me encontré con un jardinero, hombre de edad, al que le consulté sobre lo de las manzanas. Y me dijo: "¡Oh hijo mío! Es una cosa difícil de encontrar, porque ahora no las hay en ninguna parte como no sea en Bassra, en el huerto del Comendador de los Creyentes. Y aun allí no te será fácil conseguirlas, pues el jardinero las reserva cuidadosamente para uso del califa."

Las mil y una noches - Anónimo

martes, febrero 13, 2007

Muelles

Muelle de Brooklyn - Nueva York (EEUU)

"Bruno Tattaglia era uno de esos jóvenes que a duras penas pueden ocultar su desprecio por los viejos como Luca Brasi, Don Corleone e incluso su propio padre. El echo de que se mostrase tan excesivamente respetuoso con ellos así lo demostraba.
- Mi padre nunca le pediria que hiciera nada contra los Corleone-dijo a Luca-.¿Por qué iba a hacerlo? Hoy en día todo el mundo se lleva bien con todo el mundo. No es como antes. Yo me limito a ofrecerle un empleo; si le interesa, se lo diré a mi padre. En nuestro negocio siempre se precisan hombres como usted. Es un negocio duro, y se necesitan hombres duros para que todo marche como es debido. Si se decide a aceptar mi oferta avíseme."

El padrino - Mario Puzo

miércoles, enero 17, 2007

El puente en la noche

Puente de Brooklyn (Nueva York - EEUU)

"–Por eso sucede. Sólo conozco los ríos indios desde hace veinticinco años y no pretendo comprenderlos. Aquí viene otro tar –Findlayson abrió el telegrama–. Cockran esta vez, desde el canal del Ganges: «Lluvias fuertes aquí. Mal.» Podría haberse ahorrado la última palabra. Bueno, no queremos saber más. Tenemos que poner las brigadas a trabajar toda la noche y limpiar el lecho del río. Irá usted a la orilla oriental y se las arreglará para reunirse conmigo en medio. Recoja todo lo que flote bajo el puente: ya tendremos suficientes barcos flotando a la deriva de todos modos como para que las chalanas cargadas choquen como arietes contra los pilares. ¿Hay algo en la orilla oriental a lo que haya que atender?"

Los constructores de puentes - Rudyard Kipling

jueves, enero 04, 2007

Luces de ciudad


Nueva York (EEUU)

"Fue en el preciso momento de ponerse el sol cuando soltamos el ancla en un bellísimo golfo bien cerrado, y en seguida nos vimos rodeados de botecillos llenos de negros, de indios mejicanos y de mestizos, que vendían frutas y verduras y se ofrecían a bucear si les echábamos cuartos. La vista de tanto rostro jovial -sobre todo los de los negros-, lo exquisito de los frutos tropicales y, más que nada, las luces de la ciudad que se iban encendiendo, hacían un delicioso contraste con nuestra trágica y sangrienta estancia en la isla; y el doctor y el Squire, llevándome consigo, bajaron a tierra a pasar las primeras horas de la velada. Allí se tropezaron con el capitán de un navío de guerra inglés, se enredaron con él en conversación, fuimos a bordo de su barco y, en suma, lo pasamos tan bien, que ya clareaba el nuevo día cuando llegamos al costado de la Hispaniola."

La isla del tesoro - Robert Luis Stevenson

martes, diciembre 19, 2006

Publicidad


Publicidad - Nueva York (EEUU)

"Del nombre y hogar de este hombre poco está escrito, porque eran del mundo despierto sólo; pero se dice que los dos eran poco conocidos. Basta decir que él vivía en una ciudad de paredes altas donde crepúsculo estéril reinaba, que él trabajaba todo el día entre sombra y confusión, regresando en la noche a un cuarto cuya ventana solo se abría, no hacia campos abiertos y arboledas, sino hacia un patio oscuro al cual otras ventanas miraban en desesperación embotada."

Azaroth - H.P.Lovecraft

miércoles, noviembre 29, 2006

Atardecer de la libertad


Estatua de la libertad - Nueva York (EEUU)

"Sólo paz y libertad son indispensables para el poeta, porque también le pueden quitar esa paz y esa libertad; y no la libertad común, sino la libertad creadora, la libertad secreta. El poeta se muere cuando comienza a faltarle el aire libre para respirar, porque la vida pierde sentido. Los amables burócratas que observan con indiferencia el dolor del poeta que busca la armonía del alma y del corazón, esa gente merece que se la llame chusma. Y cuídense de no merecer otro apodo."

Sólo paz y libertad - Alexander Blok

martes, noviembre 28, 2006

El hombre de hojalata


Metropolitan Museum - Nueva York (EEUU)

"-Coraza antigua, del siglo VI, época del rey Arturo y la Mesa Redonda; se dice que perteneció al caballero Sagramor el Deseoso; obsérvese el agujero circular que atraviesa la cota de malla en la parte izquierda del pecho; resulta inexplicable; se presume que puede haber sido causada por una bala después de la aparición de las armas de fuego, quizá intencionadamente por soldados de Cromwell.
Mi acompañante sonrió, pero no con una sonrisa moderna, sino con una que debió pasar de moda hace muchos, muchos siglos, y murmuró, aparentemente dirigiéndose a sí mismo:
«A fe que vi cómo ocurrió.»
Luego, tras una pausa, añadió:
-Fui yo quien lo hizo."

Un yanqui en la corte del Rey Arturo - Mark Twain

martes, noviembre 21, 2006

Por favor, no se levante


Metropolitan Museum - Nueva York (EEUU)

"No vivir apriesa. El saber repartir las cosas es saberlas gozar; a muchos les sobra la vida y se les acaba la felicidad; malogran los contentos, que no los gozan, y querrían después volver atrás cuando se hallan tan adelante; postillones del vivir que, a más del común correr del tiempo, añaden ellos su atropellamiento genial. Querrían devorar en un día lo que apenas podrán digerir en toda la vida; viven adelantados en las felicidades, cómense los años por venir y como van con tanta priesa, acaban presto con todo: aun en el querer saber, ha de haber modo para no saber las cosas mal sabidas; son más los días que las dichas; en el gozar a espacio, en el obrar aprisa; las hazañas bien están hechas, los contentos mal acabados."

El oráculo - Baltasar Gracián

martes, noviembre 14, 2006

La máscara


Pendant Mask, Nigeria - Metropolitan Museum - Nueva York (EEUU)

"He visto el cadáver de mi padre en su lecho mortuorio y revestido con las insignias reales. Aquel rostro pálido, tan sosegado y decaído; aquellas manos tan hábiles, entonces insensibles, y aquellas envaradas piernas, no renunciaban un dormir poblado de sueños. Y sin embargo, ¡cuántos sueños no debía dios enviar a aquel muerto!... ¡a aquel muerto a quien tantos otros precedieran, precipitados por él en la muerte eterna!... No, aquel rey todavía lo era; reinaba aún en su lecho mortuorio, como cuando estaba sentado en su trono. Para nada había abdicado Su Majestad. Dios, que no le castigó a él, no puede castigarme a mí que nada he hecho."

El hombre de la máscara de hierro - Alejandro Dumas

domingo, noviembre 12, 2006

Vista desde el puente


Vista desde el Puente de Brooklyn - Nueva York (EEUU)

"No sintieron nostalgia alguna por el pueblo, que dormitaba a lo lejos, más allá de la majestuosa planicie líquida. Una corriente errabunda o una ligera crecida del río se había llevado la balsa; pero se congratulaban de ello, puesto que su pérdida era algo así como quemar el puente entre ellos y la civilización."

Las aventuras de Tom Sawyer - Mark Twain

viernes, noviembre 03, 2006

Puente de Brooklyn


Puente de Brooklyn - Nueva York (EEUU)

"Podrá parecer ésta una meta bastante peculiar, pero, como sus repentinos ataques de hambre, pertenecía a su modo de vivir. Mientras caminaba bajo la luna, estos pensamientos se convirtieron en extrañas convicciones. Mantuvo la espalda más derecha que nunca y fijó la mirada hacia adelante. El Puente Tsukiji es un puente totalmente desprovisto de encanto. Los cuatro pilares de sus extremos carecen de todo atractivo. Sin embargo, mientras lo cruzaban, las cuatro mujeres pudieron oler por primera vez algo parecido al aroma del mar. Soplaba un viento con reminiscencias de brisa salada. Hasta un aviso de neón rojo perteneciente a una compañía de seguros, que podía divisarse hacia el sur, parecía un faro proclamando la proximidad del océano."

Los siete puentes - Yukio Mishima

miércoles, noviembre 01, 2006

La cornisa de la justicia


Administración de Justicia - Nueva York (EEUU)

"Pero buscamos la justicia, que es particular especie de virtud, pues la hay, según decimos, y de la misma manera queremos tratar de la particular sinjusticia, la cual, con esta señal entenderemos que se halla: que el que conforme a los demás vicios vive, bien hace cierto agravio, pero no se dice que desea más de lo que tiene. Como el que de cobarde arrojó el escudo, o el que habló malcriadamente por su cólera, o el que no socorrió con dineros por su escaseza y avaricia. Pero cuando uno desea tener más, muchas veces no peca en nada desto, ni aun en ninguno de los otros vicios, y peca en algún vicio, en fin, pues vituperan a los hombres por la sinjusticia."

La Ética de Aristóteles - Aristóteles

viernes, octubre 13, 2006

Justicia para todos


Administración de Justicia - Nueva York (EEUU)

"Otrosí, la nobleza de los reyes catando lo de los pueblos es en dos maneras; la una es reprehender los hombres con razón y sin saña; la otra es saber los sufrir con piedad; ca la reprehensión con razón y con derecho viene de justicia, y la sufrencia con piedad viene de misericordia. Onde dice el filósofo que dos cosas son que mantienen el mundo y lo pueblan, y sin ellas el mundo no puede ser bien poblado ni bien mantenido, y son estas: justicia y verdad."

Libro del Caballero Zifar - Anónimo

viernes, septiembre 22, 2006

Empire State - out


Empire State - Nueva York (EEUU)

"Cada puerta da a un cuarto, cada cuarto es enteramente independiente y tiene un nombre pintado en la puerta. Algunos nombres están desleídos, otros parecen recién pintados sobre la madera raspada con lija, o se ven encima de otros todavía legibles. Y pasillos a derecha, a izquierda, cortos y largos, estrechísimos, y escaleras, escaleras de escalones altos, escaleras de escalones pequeños, escaleras razonables y escaleras que desembocan en ventanas clausuradas o en puertas que se abren al vacío o en otras escaleras que van a dar a rincones o a muros de madera nueva; y luego, alguna que se antoja interminable, hacia arriba, como pozo que la silenciosa claridad del mirador alumbra apenas."

La casa que arde de noche - Ricardo Garibay

jueves, septiembre 07, 2006

Lluvia en NY


Hotel Roosevelt - Nueva York (EEUU)

"Después de las lluvias abundantes, las casas están desteñidas, las calles limpias; la carretera descarnada, con las piedras al descubierto. El azul del cielo parece lavado cuando sale entre nubes: es más diáfano, más puro."

Las inquietudes de Santi Andia - Pío Baroja

miércoles, agosto 30, 2006

Empire State - in


Empire State Building - Nueva York (EEUU)

"En este edificio se había dispuesto que yo me alojara. La gran puerta que daba al Norte tenía cuatro pies de alta y cerca de dos de ancha. Así que yo podía deslizarme por ella fácilmente. A cada lado de la puerta había una ventanita, a no más que seis pulgadas del suelo. Por la de la izquierda, el herrero del rey pasó noventa y una cadenas como las que llevan las señoras en Europa para el reloj, y casi tan grandes, las cuales me ciñeron a la pierna izquierda, cerradas con treinta y seis candados. Frente a este templo, al otro lado de la gran carretera, a veinte pies de distancia, había una torrecilla de lo menos cinco pies de alta. A ella subió el emperador con muchos principales caballeros de su corte para aprovechar la oportunidad de verme, según me contaron, porque yo no los distinguía a ellos."

Los viajes de Gulliver - Jonathan Swift

jueves, agosto 24, 2006

Gray's Papaya


Gray's Papaya (Nueva York)

"La percepción de un objeto cuesta precisamente la pérdida del objeto. La percepción en sí es una ganancia que responde a su precio. El objeto absoluto es nulo la percepción lo hace excelente y luego reconviene a la perfección que lo sitúa tan lejos"

Poemas - Emily Dickinson

miércoles, julio 26, 2006

Biblioteca - out


Biblioteca pública de Nueva York

"-¿Dónde voy a meter todos mis muebles? -exclamó Birotteau-. ¿Y mis libros, mi hermosa biblioteca, mis soberbios cuadros, mi salón rojo, todo mi mobiliario, en fin?
Y la desesperación del pobre hombre, que se veía trasplantado, por decirlo así, tenía algo tan candoroso, revelaba tan claramente la pureza de sus costumbres, su ignorancia de las rosas del mundo, que la señora de Listomère y la señorita Salomón le dijeron para consolarle, empleando el tono de las madres que prometen un juguete a sus hijos:
-¿Va usted a inquietarse por estas naderías? Nosotras le encontraremos una casa menos fría y menos negra que la de la señorita Gamard. Si no se encuentra alojamiento que le guste, una de nosotras le admitirá como pupilo en su casa. Ea, jugaremos un chaquete. Mariana va usted a ver al abate Troubert para pedirle su apoyo y verá usted como es bien recibido."

El cura de Tours - Honoré de Balzac

lunes, julio 17, 2006

Biblioteca - in


Biblioteca pública de Nueva York

"-¡Basta! -exclamó Virginia, dando con el pie en el suelo-. El arisco, el horrible y el ordinario lo es usted. En cuanto a lo de ladrón, bien sabe usted que me ha robado mis colores de la caja de pinturas para restaurar esa ridícula mancha de sangre en la biblioteca. Empezó usted por coger todos mis rojos, incluso el bermellón, imposibilitándome para pintar puestas de sol. Después agarró usted el verde esmeralda y el amarillo cromo. Y, finalmente, sólo me queda el añil y el blanco. Así es que ahora no puedo hacer más que claros de luna, que da grima ver, e incomodísimos, además, de colorear. Y no le he acusado, aún estando fastidiada y a pesar de que todas esa cosas son completamente ridículas. ¿Se ha visto alguna vez sangre color verde esmeralda...?"

El fantasma de Canterville - Oscar Wilde