miércoles, septiembre 26, 2007

El truco de los espejos


Galería de los espejos - Versalles

"Algunas frases sueltas cruzaron, por su mente: «Ilusión... en los ojos de los espectadores.» «El truco de los espejos...» Peceras llenas de pececillos dorados... metros de cintas de colores... mujeres que desaparecen... Toda la falsedad del arte de los ilusionistas... Toda una gama de trucos bien dispuestos..."

El truco de los espejos - Agatha Christie

lunes, agosto 27, 2007

Espejos

Galería de los espejos - Versalles

"Mi existencia es incompresible y ridícula. Pero nunca estuvo a mi alcance poder elegir otra. Uno no deja de ser quien es. La libertad existe siempre sólo en el futuro. En el pasado ya no se puede encontrar. Nadie puede escoger otro pasado. Todo lo que sucede tenía que suceder como sucedió. A posteriori todo es inevitable, a priori nada. Lo único que importa es despertar del sueño. A pesar de todo, corremos detrás de la libertad, no podemos hacer otra cosa, pero la libertad camina siempre un paso por delante como un espejismo, existe siempre en el próximo instante, siempre en el futuro. Y el futuro es oscuro, una pared negra, impenetrable ante nuestros ojos. No, pasa entre nuestros dos ojos, a través de la cabeza. Estamos ciegos. Cegados por el futuro. No vemos nunca lo que está ante nosotros, nunca el próximo segundo, hasta que nos rompemos la nariz contra él. Vemos sólo lo que hemos visto ya. Es decir, nada."

El espejo en el espejo - Michael Ende

lunes, julio 23, 2007

Los inválidos

Les Invalides - Paris

"Era de presumir que si se efectuaba el ataque proyectado sería por la escalera, y no por una de las ventanas. Según las ideas de Montecristo, los malhechores querían su vida y no su dinero. Pensaba, pues, que se dirigirían al dormitorio, por la escalera o por la ventana del despacho.
Las once y tres cuartos sonaron en un reloj de los Inválidos. Un viento húmedo del Oeste trajo el sonido de los tres golpes. Al concluir el tercero, el conde creyó oír un ruido casi imperceptible hacia el despacho. A este ligero rumor siguieron otros dos. Otro después, y ya el conde estaba seguro de lo que era, cuando una mano firme y ejercitada se había ocupado en cortar los cuatro lados de uno de los cristales con un diamante."

El conde de Montecristo - Alejandro Dumas

lunes, julio 16, 2007

Los productores

Rodaje de Los Productores - Nueva York(EEUU)

"Ahora, me sitúe a mí mismo en el centro de la escena, y de un modo estricto y sobrio, reconstruí conversaciones triviales con personas corrientes. Tras escribir centenares de páginas sobre esas cosas tan simples terminé por desarrollar un estilo. Había encontrado una estructura dentro de la cual podría integrar todo lo que sabía acerca de escribir. Entretanto, aquí estoy en mi oscura demencia, absolutamente solo con mi baraja de naipes."

Música para camaleones - Truman Capote

martes, julio 10, 2007

Banderas

Edificio de las naciones unidas - Nueva York (EEUU)

"Un silencio sepulcral reinó pronto sobre aquella gran hueste que sitiaba a Lieja. Durante largo tiempo los gritos de los soldados, repitiendo sus contraseñas y tratando de unir sus diferentes banderas, sonaron cual aullidos de perros asustados buscando a sus amos. Pero al fin, dominados por el cansancio producido por las fatigas del día, los dispersos soldados se aglomeraron bajo el primer abrigo que encontraron, y los que no encontraron ninguno, se tendieron bajo las paredes, setos y otros objetos similares de protección para esperar la mañana, una mañana que algunos de ellos nunca habían de contemplar."

Quentin Durward - Walter Scott

miércoles, julio 04, 2007

Grand Central Station

Grand Central Station - Nueva York (EEUU)

"El tren no había llegado, y mientras esperábamos, caminé con ellos por la pradera. Prometieron enviarme noticias; me abrumaron con su bondad, todavía el viejo Sapt estaba rebosante de gentileza, mientras Fritz era menos explícito. Escuché en una especie de quimera todo lo que me dijeron. -Rudolf! Rudolf! Rudolf!- todavía resuena en mis oídos una carga de pena y de amor. Al final advirtieron que no les ponía atención, y marcharon de un lado a otro en silencio, hasta que Fritz me tocó en el brazo, y vi a un kilómetro o más allá, el humo azul del tren. En aquél momento les di mi mano a cada uno."

El prisionero de Zenda - Anthony Hope

martes, julio 03, 2007

Plaza de Colón


Plaza de Cristobal Colón - Nueva York (EEUU)

"Puestos en tierra vieron árboles muy verdes, y aguas muchas y frutas de diversas maneras. El Almirante llamó a los dos capitanes y a los demás que saltaron en tierra, y a Rodrigo de Escobedo, escribano de toda la armada, y a Rodrigo Sánchez de Segovia, y dijo que le diesen por fe y testimonio como él por ante todos tomaba, como de hecho tomó, posesión de la dicha Isla por el Rey y por la Reina sus señores, haciendo las protestaciones que se requerían, como más largo se contiene en los testimonios que allí se hicieron por escrito."

Diario de Cristobal Colón del día 12 de Octubre de 1492

lunes, mayo 21, 2007

Medallón

Medallón de Tiffany & Co. (Nueva York - EEUU)

"Y así, durante todo un año, Dorian se esforzó por acumular los ejemplares más exquisitos de tejidos y bordados: delicadas muselinas de Delhi, exquisitamente trabajadas con adornos de palmas en hilo de oro y tachonadas con alas de escarabajos irisados; gasas de Dacca, a las que, dada su transparencia, se conocen en Oriente como «aire tejido» y «agua corriente», y también como «rocío nocturno»; telas de Java con extrañas figuras; tapices amarillos muy refinados procedentes de China; libros encuadernados en satén leonado o bellas sedas azules, y adornados con flores de lis, pájaros e imágenes; velos de lacis tejidos con punto de Hungría; brocados sicilianos y tiesos terciopelos españoles; telas georgianas con sus monedas doradas, y fukusas japonesas con sus dorados de tonos verdes y sus aves de maravilloso plumaje."

El retrato de Dorian Gray - Oscar Wilde

martes, marzo 27, 2007

Patinando


Rockefeller center (Nueva York - EEUU)

"No, mi alma estaba llena de Nicolás; mis pensamientos giraban únicamente a su alrededor, acordándome de los días alegres que habíamos pasado juntos retozando y jugando por los bosques, los campos y el río durante los largos días veraniegos, y patinando o esquiando durante el invierno, cuando nuestros padres nos creían en la escuela. Y ahora él salía de mi joven vida, y los veranos y los inviernos llegarían y pasarían, y nosotros seguiríamos vagabundeando y jugando como antes, pero su lugar permanecería vacío; ya no lo veríamos nunca más."

El forastero misterioso - Mark Twain

jueves, marzo 22, 2007

Procesión


Nueva York

"El ruido discordante de las voces e instrumentos se acercaba. Unos cantos monótonos se mezclaban con el toque de tambores y timbales. Pronto apareció bajo los árboles la cabeza de la procesión, a unos cincuenta pasos del puesto ocupado por mister Fogg y sus compañeros. Distinguían con facilidad al través de las ramas el curioso personal de aquella ceremonia religiosa."

La Vuelta al Mundo en 80 días - Julio Verne

martes, marzo 06, 2007

Rascacielos

Nueva York desde el Empire State

"-C'est magnifique! -exclamó la condesa De Coude a media voz.
-¿Eh? -el conde volvió la cabeza hacia su joven esposa y le preguntó-: ¿Qué es lo que te parece tan magnífico?
Los ojos del hombre recorrieron los alrededores en varias direcciones, a la búsqueda del objeto que había despertado la admiración de su mujer.
-Ah, no es nada, querido -respondió la condesa. Un tenue rubor intensificó fugazmente el tono rosado de sus mejillas-. No hacía más que recordar maravillada aquellos estupendos edificios de Nueva York a los que llaman rascacielos."

El regreso de Tarzán - Edgar Rice Burroughs

viernes, marzo 02, 2007

La gran manzana


Nueva York desde el Empire State

"Inmediatamente me fui a la calle a comprar la manzana, aunque me costara un dinar de oro. Y recorrí todas las fruterías, pero en ninguna había manzanas. Y regresé a casa muy triste, sin atreverme a ver a mi mujer y pasé toda la noche pensando en la manera de lograr una manzana. Al amanecer salí de nuevo de mi casa y recorrí todos los huertos, uno por uno, y árbol por árbol, sin hallar nada. Y he aquí que en el camino me encontré con un jardinero, hombre de edad, al que le consulté sobre lo de las manzanas. Y me dijo: "¡Oh hijo mío! Es una cosa difícil de encontrar, porque ahora no las hay en ninguna parte como no sea en Bassra, en el huerto del Comendador de los Creyentes. Y aun allí no te será fácil conseguirlas, pues el jardinero las reserva cuidadosamente para uso del califa."

Las mil y una noches - Anónimo

martes, febrero 13, 2007

Muelles

Muelle de Brooklyn - Nueva York (EEUU)

"Bruno Tattaglia era uno de esos jóvenes que a duras penas pueden ocultar su desprecio por los viejos como Luca Brasi, Don Corleone e incluso su propio padre. El echo de que se mostrase tan excesivamente respetuoso con ellos así lo demostraba.
- Mi padre nunca le pediria que hiciera nada contra los Corleone-dijo a Luca-.¿Por qué iba a hacerlo? Hoy en día todo el mundo se lleva bien con todo el mundo. No es como antes. Yo me limito a ofrecerle un empleo; si le interesa, se lo diré a mi padre. En nuestro negocio siempre se precisan hombres como usted. Es un negocio duro, y se necesitan hombres duros para que todo marche como es debido. Si se decide a aceptar mi oferta avíseme."

El padrino - Mario Puzo

miércoles, enero 17, 2007

El puente en la noche

Puente de Brooklyn (Nueva York - EEUU)

"–Por eso sucede. Sólo conozco los ríos indios desde hace veinticinco años y no pretendo comprenderlos. Aquí viene otro tar –Findlayson abrió el telegrama–. Cockran esta vez, desde el canal del Ganges: «Lluvias fuertes aquí. Mal.» Podría haberse ahorrado la última palabra. Bueno, no queremos saber más. Tenemos que poner las brigadas a trabajar toda la noche y limpiar el lecho del río. Irá usted a la orilla oriental y se las arreglará para reunirse conmigo en medio. Recoja todo lo que flote bajo el puente: ya tendremos suficientes barcos flotando a la deriva de todos modos como para que las chalanas cargadas choquen como arietes contra los pilares. ¿Hay algo en la orilla oriental a lo que haya que atender?"

Los constructores de puentes - Rudyard Kipling

jueves, enero 04, 2007

Luces de ciudad


Nueva York (EEUU)

"Fue en el preciso momento de ponerse el sol cuando soltamos el ancla en un bellísimo golfo bien cerrado, y en seguida nos vimos rodeados de botecillos llenos de negros, de indios mejicanos y de mestizos, que vendían frutas y verduras y se ofrecían a bucear si les echábamos cuartos. La vista de tanto rostro jovial -sobre todo los de los negros-, lo exquisito de los frutos tropicales y, más que nada, las luces de la ciudad que se iban encendiendo, hacían un delicioso contraste con nuestra trágica y sangrienta estancia en la isla; y el doctor y el Squire, llevándome consigo, bajaron a tierra a pasar las primeras horas de la velada. Allí se tropezaron con el capitán de un navío de guerra inglés, se enredaron con él en conversación, fuimos a bordo de su barco y, en suma, lo pasamos tan bien, que ya clareaba el nuevo día cuando llegamos al costado de la Hispaniola."

La isla del tesoro - Robert Luis Stevenson

martes, diciembre 19, 2006

Publicidad


Publicidad - Nueva York (EEUU)

"Del nombre y hogar de este hombre poco está escrito, porque eran del mundo despierto sólo; pero se dice que los dos eran poco conocidos. Basta decir que él vivía en una ciudad de paredes altas donde crepúsculo estéril reinaba, que él trabajaba todo el día entre sombra y confusión, regresando en la noche a un cuarto cuya ventana solo se abría, no hacia campos abiertos y arboledas, sino hacia un patio oscuro al cual otras ventanas miraban en desesperación embotada."

Azaroth - H.P.Lovecraft

miércoles, noviembre 29, 2006

Atardecer de la libertad


Estatua de la libertad - Nueva York (EEUU)

"Sólo paz y libertad son indispensables para el poeta, porque también le pueden quitar esa paz y esa libertad; y no la libertad común, sino la libertad creadora, la libertad secreta. El poeta se muere cuando comienza a faltarle el aire libre para respirar, porque la vida pierde sentido. Los amables burócratas que observan con indiferencia el dolor del poeta que busca la armonía del alma y del corazón, esa gente merece que se la llame chusma. Y cuídense de no merecer otro apodo."

Sólo paz y libertad - Alexander Blok

martes, noviembre 28, 2006

El hombre de hojalata


Metropolitan Museum - Nueva York (EEUU)

"-Coraza antigua, del siglo VI, época del rey Arturo y la Mesa Redonda; se dice que perteneció al caballero Sagramor el Deseoso; obsérvese el agujero circular que atraviesa la cota de malla en la parte izquierda del pecho; resulta inexplicable; se presume que puede haber sido causada por una bala después de la aparición de las armas de fuego, quizá intencionadamente por soldados de Cromwell.
Mi acompañante sonrió, pero no con una sonrisa moderna, sino con una que debió pasar de moda hace muchos, muchos siglos, y murmuró, aparentemente dirigiéndose a sí mismo:
«A fe que vi cómo ocurrió.»
Luego, tras una pausa, añadió:
-Fui yo quien lo hizo."

Un yanqui en la corte del Rey Arturo - Mark Twain

martes, noviembre 21, 2006

Por favor, no se levante


Metropolitan Museum - Nueva York (EEUU)

"No vivir apriesa. El saber repartir las cosas es saberlas gozar; a muchos les sobra la vida y se les acaba la felicidad; malogran los contentos, que no los gozan, y querrían después volver atrás cuando se hallan tan adelante; postillones del vivir que, a más del común correr del tiempo, añaden ellos su atropellamiento genial. Querrían devorar en un día lo que apenas podrán digerir en toda la vida; viven adelantados en las felicidades, cómense los años por venir y como van con tanta priesa, acaban presto con todo: aun en el querer saber, ha de haber modo para no saber las cosas mal sabidas; son más los días que las dichas; en el gozar a espacio, en el obrar aprisa; las hazañas bien están hechas, los contentos mal acabados."

El oráculo - Baltasar Gracián

martes, noviembre 14, 2006

La máscara


Pendant Mask, Nigeria - Metropolitan Museum - Nueva York (EEUU)

"He visto el cadáver de mi padre en su lecho mortuorio y revestido con las insignias reales. Aquel rostro pálido, tan sosegado y decaído; aquellas manos tan hábiles, entonces insensibles, y aquellas envaradas piernas, no renunciaban un dormir poblado de sueños. Y sin embargo, ¡cuántos sueños no debía dios enviar a aquel muerto!... ¡a aquel muerto a quien tantos otros precedieran, precipitados por él en la muerte eterna!... No, aquel rey todavía lo era; reinaba aún en su lecho mortuorio, como cuando estaba sentado en su trono. Para nada había abdicado Su Majestad. Dios, que no le castigó a él, no puede castigarme a mí que nada he hecho."

El hombre de la máscara de hierro - Alejandro Dumas